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"Vete quitándotelo de la cabeza"

  • Foto del escritor: leandrofigueiredop
    leandrofigueiredop
  • 20 feb
  • 4 Min. de lectura

Cuando la frustración brusca del deseo genera adultos sin pensamientos constructivos de programación y realización.


1. La Perspectiva Reichiana: El Acorazamiento en el Pensar

Para Wilhelm Reich, el pensamiento no es una entidad abstracta, sino una función de la energía orgón. En un niño sano, la imaginación es una expansión; es el ensayo de la potencia de placer y creatividad en el mundo.

  • El Bloqueo Ocular y Cerebral: Cuando el niño es castigado o ridiculizado por sus sueños ("bájate de esa nube"), ocurre una contracción. Si esta represión es sistemática, el segmento ocular de la coraza se densifica.

  • La Patología del Pensamiento: El pensamiento, que debería ser un puente hacia la acción (programación práctica), se convierte en un refugio o una trampa. La energía que debería fluir hacia el hacer queda retenida en la cabeza. El resultado es lo que Reich llama ideación compulsiva: el pensamiento deja de ser funcional y pasa a ser una defensa contra el sentir. El niño crea ilusiones no para crear mundos, sino para soportar la dureza de lo real que lo castró.


2. Navarro y la Vegetoterapia: La Interrupción del Ciclo de Autogestión

Federico Navarro nos enseña que la maduración del sistema nervioso depende de la libre circulación de la energía entre el núcleo y la periferia. Al escuchar que sus deseos son imposibles o tontos, el niño sufre una simpaticotonía crónica. El sistema nervioso simpático (lucha o huida) se activa por el miedo a la desaprobación. A largo plazo, esto genera una disociación:

  • El pensamiento se vuelve concreto y rígido.

  • La capacidad de "proyecto" (lanzarse hacia adelante) es sustituida por la "previsión de fallo".

  • El deseo no encuentra salida; es sacrificado, y en su lugar nace una estructura de carácter masoquista o resignada, que evita desear para no sufrir el dolor de la interrupción.


3. La Neurociencia de la Poda Creativa

Biológicamente, la imaginación es un ejercicio de neuroplasticidad. Cuando un niño imagina, está activando la Default Mode Network (DMN) y fortaleciendo conexiones entre la corteza prefrontal y el sistema límbico.

  • Dopamina y Recompensa: El sueño es el combustible del sistema dopaminérgico de búsqueda. Al castrar la fantasía, cortamos el suministro de dopamina asociado a la anticipación creativa. El cerebro aprende que "proyectar" genera cortisol (estrés) en lugar de placer.

  • Fascia y Biotensegridad: La frustración emocional de un sueño podado no se disuelve en el aire; se "calcifica en la fascia". La tensión del diafragma (bloqueo del cuarto segmento de Reich/Navarro) impide la respiración profunda, lo que mantiene al cerebro en un estado de hipoxia leve, dificultando el pensamiento abstracto y de largo plazo. El niño se convierte en un adulto que "ejecuta", pero no "inventa".


La Atrofia del Hipocampo

El hipocampo es responsable de la memoria y de la capacidad de simular el futuro. El estrés crónico causado por la invalidación constante de la subjetividad infantil puede reducir la densidad dendrítica en esta área. El niño pierde la capacidad de "viaje mental en el tiempo": ya no puede planificar pasos lógicos hacia el futuro porque su cerebro está demasiado ocupado intentando "sobrevivir" al presente.


4. El Pensamiento como Ilusión vs. Programación

Aquí reside el peligro más sutil. Cuando la herramienta del pensamiento se corrompe, cambia de función:

  • Pensamiento como Programación (Sano): "Quiero ese juguete (Deseo) -> Voy a construir una rampa (Imaginación) -> Voy a buscar la madera (Acción)". El pensamiento es el mapa; un entrenamiento para alcanzar sus objetivos.

  • Pensamiento como Defensa/Ilusión (Patológico): "Nunca voy a conseguir ese juguete (Miedo) -> Voy a imaginar que soy un rey que lo tiene todo (Ilusión) -> No hago nada en la realidad (Parálisis)". El pensamiento aquí es el opio.


Al bloquear la imaginación práctica, los adultos empujan al niño hacia el Mundo de la Ilusión Compensatoria. Se convierte en un adulto que vive del "casi", que planifica mil cosas pero se postra ante la primera dificultad, pues su "músculo de la realización" fue atrofiado por el cinismo precoz.


El Daño: Del Creador al Simulador

El mayor peligro no es tener los pies en el suelo, sino la muerte del Imaginario Lacaniano como soporte de lo Real. Sin la capacidad de fantasear la acción, el niño pierde la herramienta de simulación mental necesaria para la estrategia de vida.

El pensamiento pasa a ser usado para construir muros de cinismo (defensa) en lugar de mapas de exploración. El niño al que le "cortaron las alas" demasiado pronto corre el riesgo de convertirse en un adulto con una coraza intelectual infranqueable, donde el brillo de los ojos ha sido sustituido por la opacidad de la conformidad.

"La lágrima no llorada por el sueño interrumpido se convierte en la acidez que corroe la capacidad de realizar."

Este tipo de expresiones y comportamientos castradores finalmente están disminuyendo, pero fueron muy comunes en el pasado. Infelizmente, muchos de nosotros fuimos afectados y, posiblemente, hasta hoy ellos continúan actuando en nuestra mente, limitando nuestra valentía, la libertad de desear y de materializar nuestros deseos. Pero, a través de herramientas como la terapia psicoanalítica y reichiana, podemos revisar y reparar estos daños. Es necesario tener coraje para ser libre, pero todo es más fácil con la ayuda de un terapeuta. ¿Has pensado en encarar este desafío? ¡Ponte en contacto y agenda tu entrevista!



 
 
 

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